Artículo / Por: Víctor Hugo Fernández
BLUE, de Melvyn Aguilar: un artefacto entre lo profano y lo sagrado
- Melvyn Aguilar
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Melvyn Aguilar no entrega solo un libro de poemas. En BLUE construye un artefacto de lectura donde espacio, silencio y palabra trabajan juntos. El resultado: una poesía contenida, musical y de larga reverberación.
Hay libros de poemas que se leen; BLUE, de Melvyn Aguilar, además se habita. Desde las primeras páginas queda claro que aquí la experiencia no depende únicamente de los textos, sino de la manera en que estos ocupan —o deciden no ocupar— la página. El blanco no está de adorno: respira, pausa, tensa. Y en esa tensión ocurre buena parte de la música del libro.
La apuesta por la brevedad, uno de sus rasgos más visibles, está lejos de cualquier minimalismo de moda. En BLUE, condensar no significa reducir, sino intensificar. Muchos poemas funcionan como pequeñas cargas de sentido: una imagen, una frase, una torsión verbal, y luego el eco. El poema termina, pero no se clausura; sigue trabajando en el lector.
Otro acierto importante es su relación con el tiempo. Aunque el libro reúne materiales de distintas épocas, no se percibe como un archivo desordenado ni como una arqueología sentimental. Lo que aparece es una continuidad de tono, una persistencia afectiva, una misma temperatura verbal que atraviesa los años sin volverse reliquia. Lo viejo y lo reciente no compiten: dialogan.
También importa la forma en que Aguilar deja entrar al poema la música, las referencias culturales, los cambios de registro y los desplazamientos de lengua. Nada de eso pesa como cita ni presume erudición. Se integra con naturalidad en una voz que se mueve con soltura entre lo íntimo, lo lúdico y lo reflexivo, sin caer ni en la solemnidad ni en el gesto efectista.
Desde la composición del volumen, BLUE está bien respirado. Alterna poemas brevísimos con otros de desarrollo más amplio, y esa oscilación evita la monotonía de una sola frecuencia. Hay destellos y hay derivas; miniaturas y piezas de mayor amplitud. El libro sabe modular sus climas.
Lo más interesante, sin embargo, tal vez sea esto: BLUE deja ver la mano de un poeta que también piensa en términos de diseño. La experiencia de Melvyn Aguilar como creador de objetos visuales encuentra aquí una forma de síntesis. El libro no solo contiene poemas; propone una relación física y sensible con ellos. En ese sentido, BLUE se acerca a la idea de libro-artefacto: un objeto donde el discurso lírico no se impone, sino que se revela por capas.
Por eso el subtítulo de esta lectura no es un adorno. BLUE oscila, de verdad, entre lo profano y lo sagrado: entre el cuaderno íntimo y la pieza cuidada, entre el apunte afectivo y la pequeña liturgia del lenguaje. Su mayor mérito está en esa contención que no empobrece, en esa precisión que no enfría, en esa capacidad de dejar una vibración larga con materiales mínimos.
Víctor Hugo Fernández
Víctor Hugo Fernández es escritor, poeta y ensayista costarricense. Desarrolla proyectos de narrativa, poesía y crítica cultural, con especial interés en los cruces entre memoria, lenguaje y arte. Publica textos de creación y lectura crítica en diversos espacios literarios y digitales. Cuando se aparta de la página, se refugia en el gimnasio: dialoga con la frialdad del hierro para volver al calor de la palabra.
